Concesiones de agua para la producción hidroeléctrica en Costa Rica

Señores y señoras, en esta ocasión les mostramos una pincelada acerca de las concesiones de agua para la producción hidroeléctrica, de las que se benefician honorables empresas a costa de todos los y las costarricenses.

Recientemente se aprobó en segundo debate una reforma a la Ley Marco de Concesión para la Generación Hidroeléctrica, mediante la cual se pretende llenar un vacío legal que impide al Estado otorgar concesiones a empresas privadas para producir energía limpia.

Al crearse la ARESEP en 1996, desaparece el Sistema Nacional de Electricidad, que era la institución encargada de otorgar las concesiones a los actores privados, por lo que el Estado queda sin una legislación referente al tema, lo que ha impedido renovar las autorizaciones vencidas y aprobar nuevos permisos. Arreglar este problemita reactivaría proyectos hidroeléctricos privados a los cuales se les venció la concesión y no han podido renovarla.

Por esto, la nueva reforma asigna al MINAET la potestad de otorgar y renovar las concesiones…conociendo quienes están en ese ministerio, ya podemos pensar como serán las cosas…

La reforma implica además que se amplían los plazos de concesiones para la generación de energía de 15 a 25 años, con la posibilidad de prorrogarlos a otros 25 años, dándole mucha más seguridad a estas empresas que además de energía generan grandes sumas de dinero explotando nuestros ríos…y que se quedan en sus bolsillos.

Que proyecto más interesante! Nada nuevo, no? Lo curioso es que esta reforma fue apoyada por las fracciones del PLN, el PUSC, el Movimiento Libertario y el Partido Acción Ciudadana…con la excepción de sus diputados Leda Zamora y Ronald Solís.

Así como lo oyen, el PAC apoyando la degeneración hidroeléctrica por parte de unas pocas familias millonarias, lo que ha sido una bonita forma legal para saquear al ICE.

La privatización de nuestros ríos recibe un gran empujón por parte de la clase política, y así, se nos viene encima un crecimiento desproporcionado y descontrolado de represas hidroeléctricas privadas, con el enorme impacto ambiental que ello implica. Pero nada más imagínense: un recurso tan importante como el agua estará, cada vez más, en manos privadas.

La Unión de Cámaras de la Empresa Privada, UCCAEP, saludó con una complaciente sonrisa la aprobación de esta ley, ya que “traerá seguridad no solo a quienes deseen generar electricidad limpia a partir del uso adecuado de los recursos naturales, sino que además implicará que en un futuro cercano el país no viva con el fantasma de posibles racionamientos eléctricos”.

Claro, a los empresarios lo que realmente les preocupa es que no haya suficiente electricidad para abastecer sus maquilas, fábricas y empresas, además de todas aquellas que se vienen en la oleada del TLC, incrementando el consumo energético del país. Ahora, ya pueden estar tranquilos…los partidos tradicionales, incluido el PAC, de nuevo, hicieron de las suyas.

Durante décadas, los políticos ha venido aprobando y modificando el marco normativo del ICE que le ha permitido comprar electricidad a un pequeño grupo de generadores privados, a precios mucho más altos de lo que el mismo ICE ha establecido, y siendo totalmente innecesario.

Leyes como la 7200, aprobada en 1990 y la 7508 de 1995, que es una reforma a la anterior, han sido la mampara legal con la que se ha justificado este despilfarro de dinero. El artículo 3 de esta ley establece que “se declara de interés público la compra de electricidad por parte del ICE a las empresas privadas.

Pero la duda que surge es: ¿será que el ICE no ha tenido la capacidad para generar la energía hidroeléctrica que el país necesita? Pues imagínense que el Instituto ha tenido que verter agua sin turbinar proveniente de los embalses que alimentan sus plantas (esto significa que ha tenido que producir menos de lo que ha podido) para comprar la energía de estas empresitas que lo tienen de manos atadas.

Y lo curioso es que el ICE no le compraba a todas las empresas la electricidad al mismo precio, sino que las tarifas dependían de las condiciones vigentes al momento de la firma de los contratos; también estaba obligado a comprarles los excedentes de electricidad que producían. Esto, supuestamente con el fin de estimular a los inversionistas privados para que ingresaran al negocio de la generación y para garantizarles rentabilidad.

¿De cuándo acá una institución pública tan preocupada por la empresarios?

Pues resulta que estas empresitas que están lucrando con la cogeneración eléctrica son unas cuantas, por cierto, ya muchas conocidas por sus nexos directos con el poder político que dirige el país: familia Figueres Olsen, Figueres Boggs, Koberg Gutiérrez y Koberg Facio, Gurdián Montealegre y Gurdián Moreno, las familias Corrales Villalobos, Arias Sánchez, Sánchez Benavides y Sánchez Marí, Matamoros Corrales, Madrigal Matamoros y Ramírez Steller.

Vea usted qué figuras las que se están llenando los bolsillos con la plata de todas y todos los habitantes de esta tierra.

¿Sabe cuántos millones se echaron encima estas familias en el 2003? Nada más y nada menos que 34 mil millones de colones y se calcula que entre 1999 y el 2010 estas empresas privadas habrán recibido la suma de 480.500 millones de colones, suma para nada despreciable.

La magnitud del asalto a la que el ICE fue sometido a través del sobrepago de tarifas fue estimado en el 2002 por el Frente Interno de Trabajadores del ICE en 25 millones de colones. Hoy esa cantidad se puede estimar en más de 50 mil millones de colones.

Como estas gentes piensan en todo, también aprobaron en el 2003 la ley con la que norman la participación de las cooperativas de electrificación rural y de las empresas de servicios públicos municipales…en realidad son ellos mismos disfrazados de cooperativistas.

Los cogeneradores privados fueron importantes financistas de la campaña electoral de Oscar Arias en el 2006, ya que aportaron más de 206 millones de colones, según cifras del TSE. Este dato representa un 15% del financiamiento de la campaña de los Arias, por lo que es evidente que el gobierno tiene que retribuirles de alguna manera estos regalitos. Como bien lo sabemos: no hay almuerzo gratis.

Las empresas cogeneradoras que financiaron el gobierno de Arias son el Ingenio Taboga (propiedad de los Arias), Azucarera El Viejo SA, Corporación Guanazúcar, Cafetalera Sánchez Benavides, Corporación Jerono de San José Azul, Quebrada Azul SA, entre otras.

Además de éstas, destaca la cogeneradora Molinos de Viento Arenal SA, de la cual uno de sus propietarios es Mesoamerica Power Development, propiedad del grupo Mesoamérica Investments. Esta compañía representa a los capitales más poderosos de la región, como Motta Bosh Gutiérrez, Lacayo, Jiménez Borbón y el megaempresario salvadoreño José Ricardo Poma. Otra empresa vinculada a Mesoamérica Investment es el Proyecto Hidroeléctrico Don Pedro, por medio de la sociedad Energía Global de Costa Rica SA.

Hmmm…¿no es que las donaciones extranjeras a las campañas son prácticas ilegales?

Pues claro, pero eso nadie lo regula. Además, es muy probable que en la estructura de cuentas paralelas y donaciones al PLN se pueden haber maquillado platas adicionales de los grandes capitales centroamericanos y de los poderosos degenerados…ehh perdón, cogeneradores privados.

Y esto es solo un poquito de lo mucho que estos empresarios desangran a las instituciones públicas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *