COLECTIVO RADIO 8 DE OCTUBRE
A organizaciones populares, colectivos, medios libres y populares, y cualquier persona interesada y comprometida con la construcción de condiciones de vida dignas en esta tierra:
Costa Rica, al igual que otros territorios de la región, atraviesa un contexto político complejo, de radicalización del sistema de muerte y destrucción,y en las últimas semanas se ha agravado al encontrarse en proceso las elecciones presidenciales. Tal como siempre ha sucedido, la pasarela electoral funciona como un espacio dónde circulan todo tipo de calañas, y se utilizan los mejores trucos para que la balanza se incline hacia la persona candidata con mayor apoyo de las élites empresariales y políticas.
Es en este marco, que la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) —cuerpo represivo de seguridad y de investigación que opera bajo el mandato directo del presidente en ejercicio— denunció un supuesto plan para atentar contra la vida del presidente Rodrigo Chaves. La información primero circuló en los medios de comunicación afines al gobierno y luego la denuncia fue interpuesta ante el Organismo de Investigación Judicial por el director de la DIS; según indicaron en estos medios, se contaban con pruebas del supuesto pago a un sicario para ejecutar el plan. Una vez más, los medios corporativos al servicio de las más sucias y bajas estrategias del poder.
Tras esta denuncia y el show mediático previamente orquestado, salió a la luz la identidad de la supuesta autora intelectual del atentado, aunque no así la de los presuntos sicarios. También se hicieron públicas las supuestas pruebas presentadas ante la Fiscalía: escuetas capturas de pantalla con algunos mensajes de texto. En cuestión de minutos, comenzaron a circular en redes sociales fotografías de Stella Chinchilla Mora, comunicadora popular y vicepresidenta del Centro de Amigos para la Paz, señalándola como supuesta implicada. Esto sucede horas antes, de que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, arribara a Costa Rica para poner la primera piedra de la nueva megacárcel que el presidente Chaves prometió construir, un hecho que han utilizado como parte de la propaganda electoral del partido político que se define como continuidad del actual gobierno.
Un día después, el 14 de enero, se habla de la posibilidad de que quieran implicar hasta a cuatro personas relacionadas con los movimientos sociales en esta estrategia.
Ante este contexto, desde el colectivo Radio 8 de Octubre consideramos importante:
- Reconocer que el contexto político-electoral está dejando al descubierto la violencia del Estado como mecanismo para disciplinar, reprimir y silenciar a quienes se oponen a los intereses del gobierno. El caso de Stella Chinchilla no es el primero ni será el último. Solo en un corto periodo de tiempo, el año pasado se dio la criminalización de comunicadorxs (creadores de contenido) que denunciaron la amenaza de explotación ambiental en Playa Panamá, por parte de un Complejo hotelero con enorme poder económico y político, llegando incluso a presiones y amenazas contra las finanzas personales de al menos uno de ellos. De igual forma, en el año 2023, se produjo la detención de tres personas manifestantes que protestaban contra la violencia policial, quienes han sido citadas a audiencia para el próximo 4 de febrero, apenas tres días después de las elecciones.
- La fabricación y montajes de casos por parte de los cuerpos represivos del Estado para perseguir, silenciar y atemorizar las disidencias no es nueva en Costa Rica ni en nuestro continente. Recordamos el montaje judicial que se llevó a cabo contra Sergio Rojas Ortíz, dirigente del Pueblo Bribri de Salitre, encarcelándole por 6 meses sin pruebas y 4 años después fue asesinado impunemente; recordamos el caso contra el trabajador de RECOPE Carlos Andrés Pérez, también preso político por 6 meses sin acusaciones; recordamos el caso de Orlando Barrantes, dirigente sindical judicializado por 22 años por parte del Estado; recordamos el caso de lxs estudiantes universitarixs que fueron detenidxs en el 2019 por encontrarse en protestas contra los recortes al presupuesto universitario, judicializadxs por varios años. Este sistema judicial es el mismo que dejó en libertad al asesino confeso de Jerhy Rivera, del pueblo Brörán y el que archivó el caso del asesinato político de Sergio Rojas Ortíz, tan solo 5 años después del crimen.
- El vínculo de la presente administración con el autoritarismo de Nayib Bukele, Donald Trump, Benjamín Netanyahu y el resto de personajes de la extrema derecha internacional no es un asunto menor. El discurso conservador, junto con un discurso represivo y punitivista, vacío de acciones reales para la prevención de la violencia en nuestros barrios y calles, no puede ser utilizado como un dulce electoral. No se puede permitir que el grupúsculo de políticos y empresarios que hoy tienen el poder, continúe avanzando a través de la manipulación y el miedo, a costa de los derechos humanos.
- Las estrategias de los poderosos de exponerse como víctimas, en contextos electorales no es nueva: lo hizo Donald Trump, lo hizo Jair Bolsonaro, quienes después de fomentar la violencia, se hicieron pasar como victimas de narrativas inventadas para capitalizarlo a nivel político.
- Es necesario construir organización desde abajo. El trabajo de base, debe ser la estrategia articuladora frente a la avanzada conservadora, autoritaria y neofascista en la región. La época electoral nos recuerda la urgencia de resolvernos políticamente, de no dejarlo todo en manos de candidaturas electorales. Al pueblo lo salva el pueblo, y sin trabajo político cotidiano quedamos a merced de quienes pretenden decidir por nosotrxs.
Solo la organización y la conciencia crítica nos pueden salvar de engaños y montajes que nos distraen de nuestras luchas.
Solidaridad, lucha y organización
14 de enero 2026, desde el ombligo de Abya Yala, Co$ta Rica, Centroamérica
COLECTIVO RADIO 8 DE OCTUBRE




